Imagen de Encabezado 1, embarcaciones en la orilla.

Imagen de Encabezado 2, personal Armada de Chile en formación

Imagen de Encabezado 3, Ejercito de Chile apoyando en desastres
Imagen de Encabezado 4, Ejercito de Chile en ejercicios de guerra
Imagen de Encabezado 5, Helicoptero
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Ministerio de Defensa Nacional

14 de septiembre de 2017

Balneario Popular Rocas de Santo Domingo

El Monumento Histórico Sitio Histórico Ex Centro de Detención en Balneario Popular Rocas de Santo Domingo, se ubica en Gran Avenida Arturo Phillips Nº 2, Dunas Norte, comuna de Santo Domingo, provincia de San Antonio, Región de Valparaíso. La solicitud de declaración como Monumento Nacional en la Categoría de Monumento Histórico fue realizada en enero de 2014, siendo aprobada por mayoría en la sesión del 12 de noviembre de 2014, con un área protegida de aproximadamente 115.505 m2 La declaratoria se hizo efectiva a través del decreto N° 337 del 14 de agosto de 2015.

Historia del sitio

Pocos días después de la asunción del Presidente Salvador Allende en 1971, el programa presidencial de la Unidad Popular, a través del Fondo Nacional de Bienestar Social de los Trabajadores, elaboró un proyecto destinado a la construcción de una red de dieciséis balnearios populares “… para ser utilizado[s] como lugar de veraneo de obreros y pobladores humildes, con sus familias” (1) . “Fueron concebidos mediante un ingenioso sistema de paneles prefabricados de madera y se instalaron en las mejores playas de nuestro país, desde Arica hasta Lota. Su diseño, construcción y montaje estuvo a cargo de la Dirección de equipamiento Comunitario MINVU, cumpliendo con el compromiso contraído por la Unidad Popular, de hacer realidad el derecho de los trabajadores al esparcimiento y la cultura” (2). Entre ellos se encontraba el Balneario Popular Santo Domingo.

casas

Cada balneario se diseñó con una capacidad para 500 personas, con módulos con ocho a diez cabañas. Cada una contaba con seis camas. Además, se construyeron bodegas, posta de primeros auxilios, canchas deportivas, juegos infantiles, lavaderos, cocina y comedores colectivos. De esta forma, durante los veranos de 1972 y 1973 los balnearios se llenaron de vida. En el caso del Balneario de Santo Domingo, fue disfrutado por familias asociadas a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).

Miguel Lawner evoca; “Es impresionante recordar la atmósfera de solidaridad y alegría que reinó entre quienes tuvieron la oportunidad de tomar un período de vacaciones en estos balnearios, muchos de los cuales pudieron disfrutar, por primera vez, de un derecho tan elemental. Para que decir la cantidad de niños y adultos que conocieron el mar por primera vez. Cada grupo de veraneantes tomó la iniciativa de organizar sus propias actividades, además de las programadas oficialmente. Se hicieron habituales, las fogatas encendidas a la hora del crepúsculo, animando los cantos, bailes o relatos que se prolongaban normalmente hasta la media noche” (3).

Tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, la Junta Militar, bajo la consigna que los balnearios populares eran “escuelas de guerrillas o de adoctrinamiento político”, los clausuraron como campos de veraneo, y muchos de ellos fueron apropiados y repartidos entre distintas secciones de las Fuerzas Armadas y organismos de inteligencia. En este escenario, la Armada se apropió del balneario popular de Puchuncaví y el Ejército el de Pichidangui. Por su parte, entre 1974 y 1975 Santo Domingo y Ritoque fueron convertidos en campos de concentración de presos políticos. “Se alambró su entorno, se levantaron torres de vigilancia y se artillaron para cumplir un objetivo tan contrario a los fines humanistas con que fueron concebidos” (4).

recortes

El campo de concentración Rocas de Santo Domingo estuvo en manos de la Dirección Nacional de Inteligencia, quienes, además de utilizarlo para prisión y tortura de los presos políticos, lo convirtieron en el primer campo de adiestramiento en técnicas de tortura y exterminio para sus miembros. Aquí, los futuros agentes eran instruidos en técnicas de tormento, “que después pusieron en práctica en todo Chile, en la etapa más oscura de la historia del país” (5). Los agentes de la DINA “vivían ahí entre tres semanas y tres meses, recibiendo instrucción de parte de Cristián Labbé, Miguel Krassnoff y Manuel Contreras, entre otros. Prácticamente todos los célebres agentes de la DINA se formaron ahí” (6). Al mando del recinto estaba el mayor del Ejército César Manríquez Bravo.

Este balneario operó de modo paralelo al centro de interrogatorio clandestino que funcionó en el regimiento Tejas Verdes, unidad militar al mando de Manuel Contreras, “quién echó mano de este centro vacacional, a fin de habilitarlo como una auténtica escuela del crimen” (7). En Tejas Verdes se efectuaban los interrogatorios y torturas, a cargo del capitán Mario Jara Seguel, en Rocas de Santo Domingo los detenidos eran mantenidos en estado de prisión, a la espera de las sesiones de tortura e interrogación realizadas en su campo homólogo.

ruinas

Según los reportes oficiales, los prisioneros, desde el instante de su arresto, fueron violentamente golpeados y maltratados. “Durante toda su detención permanecían amarrados de pies y manos con alambres y con los ojos vendados o encapuchados, frecuentemente eran sacados de sus celdas para interrogarlos y torturarlos. Afirman que eran arrojados al suelo de una celda y que se les mantenía privados de comidas, abrigo, sueño y de servicios higiénicos” (8).

Los relatos de los detenidos y detenidas, aluden haber permanecido por mucho tiempo desnudos, amarrados de pies y manos, siempre con los ojos vendados o encapuchados mientras eran duramente interrogados. “Durante mi estadía en el recinto estuve todo el tiempo vendada y amarrada, solo se me soltaba para comer e ir al baño y cuando comíamos se nos soltaba una sola mano (…) Después a mí me pasaron a una pieza en la cual se me amarró a una cama o camarote, en la cual permanecí el resto de mi detención” (9).

El campo de prisioneros Rocas de Santo Domingo funcionó hasta 1976, año a partir del cual el recinto se empleó como campamento de veraneo para agentes de la DINA, y tras su disolución, para los agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), quedando finalmente, tras un irregular traspaso, bajo la administración del Ejército.

Proceso de declaratoria

A fines de noviembre de 2013, por instrucción del alcalde Fernando Rodríguez, las instalaciones del complejo de Santo Domingo fueron demolidas, bajo la premisa que las cabañas se encontraban en estado de abandono, constituyéndose el terreno un foco de riesgo sanitario. Esta precisión fue desmentida por una declaración efectuada por una sobreviviente en septiembre de 2013; “eso no concuerda con el monitoreo y seguimiento que había de nuestra parte a esas cabañas, ya que el 14 de septiembre de 2013 estuvimos dentro del recinto más de 200 personas y no existía ninguna plaga de ratones” (10).

Ante esta situación, surge la iniciativa de protección del lugar, tal como queda expresado en el expediente técnico de declaratoria; “La demolición del Balneario Popular situado en el hermoso paraje adyacente a la playa de Marbella en Rocas de Santo Domingo, es una burla a la memoria histórica. Considerando su humanitaria concepción original y el posterior destino como lugar de adiestramiento en técnicas de tortura y exterminio, es un deber preservarlo, a fin de que las futuras generaciones se enteren de lo que aquí ocurrió y hagan el anhelo de NUNCA MÁS” (11).

La solicitud de declaración como Monumento Nacional en la Categoría de Monumento Histórico fue ingresada en enero de 2014, por Ana Becerra Arce, Beatriz Miranda Oyarzún, Carmen Díaz Rodríguez, Miguel Lawner Steiman, Renato Hernández Orrego, Fernando Villagrán Carmona, Javier Rebolledo Escobar y Jorge Escalante Hidalgo. La iniciativa fue aprobada el 12 de noviembre de 2014, haciéndose efectiva a través del decreto N° 337 del 14 de agosto de 2015.

Valores históricos y fundamentos de memoria y derechos humanos.

  • El recinto corresponde al Balneario Popular Rocas de Santo Domingo, constituido por un conjunto de inmuebles compuesto por seis unidades de vivienda estacional o cabañas y recintos comunes, comedores, baños y lavaderos que fueron desmantelados en el año 2013.
  • En la historia del recinto se distinguen dos etapas significativas, la primera correspondiente al diseño y uso original como Balneario Popular durante el gobierno de la Unidad Popular, entre los años 1971 y 1973, y la segunda, referida al uso de estos inmuebles como centro de detención clandestino y entrenamiento para agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), entre los años 1973 y 1976.
  • En la primera etapa, se ejecutó, paralelo al programa de construcción de viviendas sociales, una iniciativa de habilitación de espacios e inmuebles para la recreación de las trabajadoras y trabajadores chilenos y sus familias. En ese contexto se construyeron dieciocho Balnearios Populares, uno de ellos era el de Rocas de Santo Domingo, todos los cuales estaban administrados por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT).
  • La segunda etapa se inicia a partir del Golpe Militar del 11 de septiembre de 1973, cuando el recinto es convertido en un centro de detención y tortura de la DINA y campo de adiestramiento para sus agentes, lo que se encuentra acreditado en los informes oficiales emanados de la Comisión presidida por Raúl Rettig, denominada Comisión Rettig, y de la Comisión presidida por Monseñor Sergio Valech, denominada Comisión Valech.
  • El ex Centro de Detención de Rocas de Santo Domingo funcionó como un anexo al centro de detención clandestino que operó en el Regimiento Tejas Verdes, lo que ha quedado acreditado en sentencias judiciales.
  • Posteriormente al año 1976, el recinto funcionó como campamento de veraneo para los agentes de la DINA y tras su disolución, para los agentes de la Central Nacional de Informaciones (CNI), quedando finalmente bajo la administración del Ejército. Ya en noviembre de 2013, las construcciones que componían el recinto fueron desmanteladas, conservándose a la fecha los poyos de los cimientos.
  • El sitio en el cual estuvo el Balneario Popular de Rocas de Santo Domingo, fue reconvertido en uno de los primeros centros de detención y tortura clandestino que operaron en el país y campo de entrenamiento para agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, por lo que es testimonio del origen y conformación de un sistema para cometer violaciones a los derechos humanos por parte de agentes del Estado durante la dictadura militar.
  • El sitio es un reflejo de la historia reciente del país y de la memoria de las víctimas de la represión política de Estado.
  • El sitio y sus vestigios son un registro de la extensión territorial de las violaciones a los derechos humanos, constituyéndose en el primer espacio de memoria de la región de Valparaíso.
  • La preservación y puesta en valor de sitios de memoria son una contribución a la educación en la promoción de los derechos humanos.

 

Referencias 

1 Comité de Cooperación para la Paz en Chile, s/f, p. 3.

2 Lawner, Miguel. Breve historia de los Balnearios Populares (1970-1973), S/f.

3 Expediente de solicitud de declaración como Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, del Balneario Popular situado en Rocas de Santo Domingo, Quinta Región. Chile, Santiago, 2013.

4 Expediente de solicitud de declaración como Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, del Balneario Popular situado en Rocas de Santo Domingo, Quinta Región. Op. cit., p. 11.

5 “Ejército destruye lugar donde nació la DINA”. El Mostrador. 13 de diciembre 2013. Web.

http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2013/12/10/ejercito-destruye-lugar-donde-nacio-la-dina/ (visto 23 de febrero de 2017)

6 Cita del periodista Javier Rebolledo en Cossio, Héctor y Patricio González. “Destrucción de cabañas de entrenamiento de la DINA: ¿qué hacer con los símbolos de la violencia política?”. El Mostrador. Web. 27 de enero 2017. <http://www.elmostrador.cl/cultura/2013/12/11/destruccion-de-cabanas-de-instruccion-de-la-dina-que-hacer-con-los-simbolos-de-la-violencia-politica/> (visto el 23 de febrero de 2017).

7 Expediente de solicitud de declaración como Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, del Balneario Popular situado en Rocas de Santo Domingo, Op. cit., p.5.

8Informe de la Comisión Nacional de Prisión Política y Tortura. Santiago de Chile, 2005, p. 380.

9 “Testimonio de Ana, sobreviviente de este centro de concentración”. Memoria Viva. Web. 25 enero de 2017 <http://www.memoriaviva.com/Centros/05Region/las%20cabanas%20-%20rocas%20santo%20domingo.htm>

10 Cita del periodista Javier Rebolledo en Cossio, Héctor y Patricio González. Op. cit.

11 Expediente de solicitud de declaración como Monumento Nacional en la categoría de Monumento Histórico, del Balneario Popular situado en Rocas de Santo Domingo, Quinta Región. Chile. Op. cit., p.18.

12 Material extraído de “Patrimonio de la Memoria de los Derechos Humanos”, Ministerio de Educación y Consejo de Monumentos Nacional, 2017.